El encanto especial del País Vasco francés

El País Vasco Francés cuenta con localidades tan bonitas como Bayona, en la imagen (iStock).

De un lado de Los Pirineos, el País Vasco ‘español’. De otro, El País Vasco ‘francés’, un territorio que pertenece a Francia y que es limítrofe con la zona nororiental de la Península Ibérica. Tanto la parte vasca como la gala comparten numerosas semejanzas y aspectos comunes, a saber, para empezar, el encanto y la magia de la que pueden presumir ambas regiones. En esta ocasión te proponemos descubrir esos aspectos que hacen del País Vasco francés un lugar maravilloso para pasar unas vacaciones y planificar una escapada. 

Tradición, cultural, gastronomía y estilo de vida, historia y patrimonio cultural son fundamentales para sacarle todo el jugo a este viaje, con localidades y pueblos preciosos tanto costeros como en la zona del interior. Este País Vasco francés se divide en tres provincias, por así decir: Labort, la más grande, en la costa, y donde se ubica Bayona, que es la ciudad más poblada de la región; Baja Navarra, donde el euskera está especialmente presente y cuya capital es Donibane Garazi; y Sola, con Maule como epicentro, situada fuera de la costa. 

El País Vasco Francés se estructura en tres regiones. En la imagen, Hendaya (iStock).

El País Vasco francés se estructura en tres regiones. En la imagen, Hendaya (iStock).

El encanto especial de estos lugares pasa sin lugar a dudas por el mar y eso ha convertido a algunas de sus localidades costeras en paraíso para quienes buscan relajarse en la playa o practicar surf, todo sea dicho. Hendaya es probablemente de las paradas obligadas para estos últimos. Cuenta con una de las playas más largas y tranquilas de la costa vasca, ideal para pasear, darse un chapuzón o disfrutar con deportes acuáticos. Hendaya separa de manera literal España de Francia. Está al otro lado del Bidassoa: de la parte ‘española’, Irún y Hondarribia, que también son municipios bonitos para visitar; de otro, Hendaya. Y entre sus numerosos atractivos no solo está lo marino, sino que es importante destacar que hay otras actividades estupendas en este destino, como es el conocer en vivo y en directo Abbadia, el Castillo Observatorio, que se erige sobre los acantilados escarpados de este lugar, o el barrio de Caneta y la Isla de la Conferencia, en mitad del Bidasoa. Caneta destaca por ser testigo y testimonio de la historia de la pesca y de los conflictos entre españoles y galos, y Conferencia, también conocida como la isla de los Faisanes, se puede divisar desde la orilla de los Juncales, en el Camino de la Bahía.  

Una de las playas más largas y bonitas de la zona, Hendaya, paraíso de surfistas y veraneantes (iStock).

Una de las playas más largas y bonitas de la zona, Hendaya, paraíso de surfistas y veraneantes (iStock).

Por la costa otros sitios imprescindibles en esta ruta para descubrir el encanto especial del País Vasco francés. Biarritz, San Juan de Luz y Bayona. La primera localidad conserva la elegancia y el aire noble que la convirtió en una ciudad a la que llegaba buena parte de la realeza europea. De San Juan de Luz, un casco histórico lleno de magia, un pueblo que a día de hoy es de los más visitados de esta región. Y finalmente Bayona, con dos preciosos castillos y su catedral, el templo Ste. Marie, que hacen especialmente ‘apetecible’ recorrerse este municipio, el más grande de Labort (Lapurdi en euskera).

Preciosa Biarritz, una de las ciudades más hermosas que se pueden visitar en el País Vasco Francés (iStock).

Preciosa Biarritz, una de las ciudades más hermosas que se pueden visitar en el País Vasco francés (iStock).

El interior de esta comarca da continuidad en belleza a sus territorios bañados por el mar. Se encuentran por el País Vasco francés pueblos de montaña de singulares características y cualidades. Así, La Bastide-Clairence, Navarrenx, Saint Palais, Espelette o Mauleón-Licharre. Del primero impacta su arquitectura, que recuerda sobre manera a las construcciones vascas y donde el euskera es una lengua con gran influencia a nivel cultural. La Bastide-Clairence es un ejemplo perfecto que evidencia lo enriquecedor que es la mezcolanza de la cultura vasca con la francesa. 

La Bastide-Clairence y su belleza mágica (iStock).

La Bastide-Clairence y su belleza mágica (iStock).

Otro caso similar donde se deja ver esa simbiosis cultural está en Saint-Palais, a unos 60 kilómetros de Bayona. Cada año, normalmente el domingo después del 15 de agosto, tiene lugar el Festival de Force Basque, donde varios equipos se enfrentan a una serie de pruebas donde gana el que mayor fuerza y destreza demuestra en tareas tan de campo como serrar la madera o cortar troncos con hacha, un evento que nace de la herencia campesina de estos lugares. 

Festival de verano en Bayona (iStock).

Festival de verano en Bayona (iStock).

Esa herencia campesina a la que se hace alusión se materializa por igual en las artesanías y los productos hechos a mano que se encuentran por la zona. Espardeñas, telas y makilas que el visitante puede ver confeccionar en vivo y en directo en pueblos del interior de Francia, por Sola y Baja Navarra, que son dos provincias históricas de esta parte del territorio galo. 

Sin lugar a dudas es complicado resumir en unas líneas los muchos encantos que tiene el País Vasco francés, pero llegados a este punto hay que reservar espacio para la gastronomía y la cocina, la buena mesa y los vinos de la comarca y alrededores. Entre sus señas de identidad los quesos, con el Ossau-Iraty y el Idiazábal como emblemas importantísimos y ‘souvenir’ imprescindible si pasan por estos lares. Se obtienen de las ovejas manach y latxas que pastan aquí. Estos se usan después para consumo cárnico y se pueden maridar con vino vascofrancés como el que procede de la región de Irouleguy, una pequeña denominación de origen de donde se obtienen blancos, tintos y rosados. Hay bodegas interesantes para visitar, así que a tenerlo en cuenta en esta escapada, como son la de Ameztia, Gutizia e Ilarria, que están muy cerca las unas de las otras. Y bueno, la sidra natural, otro trago que merece la pena echarse a la boca si se pasa por este lugar.

Quesos y vinos típicos de la zona, del País Vasco Francés (iStock).

Quesos y vinos típicos de la zona, del País Vasco francés (iStock).

Esperamos que te resulte interesante esta propuesta de viaje y que con estas líneas se haya despertado tu apetito y las ganas de poner rumbo al País Vasco francés, al sur del norte, por tierras galas y entre España y Francia para dejarse llevar por una zona de gran belleza e innumerables atractivos. Lo mejor es buscar fecha, reservar hueco en el calendario y empezar a pensar en medio de transporte y hospedaje. Importante recordar a este último respecto que los socios de Travel Club pueden aprovechar para reservar alojamiento con Booking y conseguir puntos por cada euro de compra en esta web. Interesante, ¿verdad? Pues en la web de Travel Club están todos los detalles. 

Otra estampa icónica del País Vasco Francés, en Biarritz (iStock).

Otra estampa icónica del País Vasco francés, en Biarritz (iStock).

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1 Comentarios
  • Peio Arriazu Pikabea

    Responder

    Precioso.

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