Errores comunes que cometemos con los hijos primerizos

Errores comunes que cometemos con los hijos primerizos
Papás y mamás primeriz@s se enfrentan a muchas incógnitas de crianza (Shutterstock).

Puede ser que los niños lleguen al mundo con un pan debajo del brazo… pero más de uno habríamos agradecido cambiar el bollo por un manual de instrucciones. Puede que así no hubiéramos cometido algunos de estos 10 errores propios de quienes se estrenan como papás y mamás.

1. Todo es motivo de angustia

Está claro que el miedo a lo desconocido es lo que marca el primer año de vida del primogénito de la casa. Es normal. No sabemos porqué llora, si es bueno que duerma tanto horas seguidos o si deberíamos despertarlo cada tres horas para darle de comer, cómo ponerle remedio a los cólicos o cuándo es normal acudir a urgencias si parece estar destemplado. El consejo siempre es el sentido común y, por qué no, el consejo y la experiencia de padres más experimentados que tengamos a nuestro alrededor. Todos han pasado por esta fase así que nadie os mirará como si fuerais paranoicos.

2. Llanto prolongado sinónimo de ‘pánico en la escena’


Lo que todos intentamos al principio es evitar que el pequeño rompa a llorar. Eso es imposible, tenedlo claro, pues el bebé solo tiene dos maneras de expresarse en esta primera etapa vital: llorar o sonreír. Pueden ocurrirle mil cosas y la mayoría de ellas, en serio, inofensivas. Tal vez no consigue conciliar el sueño, puede que tenga gases y le duela la tripita, probablemente solo quiera que lo tomes en brazos para sentiros cerca…

Si el bebé llora sin parar es importante mantener la calma. Seguramente no sea nada grave (Shutterstock).

Si el bebé llora sin parar es importante mantener la calma. Seguramente no sea nada grave (Shutterstock).

3. Pensar que algo no estamos haciendo bien si no coge peso todas las semanas

Los recién nacidos van creciendo en forma y tamaño mes a mes y no siempre van ganando kilos al mismo ritmo. Conforme se van haciendo más mayores y empiezan a moverse, cuando arrancan a gatear y después echan a andar, es normal que se ralentice el ritmo de ganancia de peso pues van a empezar a quemar calorías.

4. Pensar –e intentar– que tu vida no cambie

Imposible. Si hemos introducido un factor importante de cambio en nuestra realidad no podemos pretender que eso no se manifieste en el día a día. Esto es especialmente notable en los primeros meses desde que llega el pequeño, pues hay que prestarle mucha atención y tener cuidado por lo débil que es el recién nacido. Disfruta de esta etapa que pasa volando y regalaros unos meses para disfrutar al máximo de vuestro hijo.

Los primerizos evitan todo tipo de salidas. No se trata de eso, sino de elegir bien a dónde ir (Shutterstock).

Los primerizos evitan todo tipo de salidas. No se trata de eso, sino de elegir bien a dónde ir (Shutterstock).

5. No salir apenas de casa


Bueno, ni un extremo ni otro. Como decíamos anteriormente, hay que aplicar el mejor de los sentidos –¡el común!– y es normal que al principio elijamos muy bien los lugares a los que ir y a los que no con nuestro bebé. Las salidas más recomendables son los días de sol y temperaturas agradables, para que le de el aire al niño y disfrutéis de esos momentos tan bonitos.

6. Dejar que la pareja pase a un segundo plano


Es uno de los fallos más frecuentes y hay que entender el porqué sucede. La ‘dulce’ novedad que llega a vuestras vidas está aquí para quedarse y en un primer momento copa nuestros días, nuestras alegrías y preocupaciones. Ese miedo a lo que no conocemos es lo que lleva a centrarnos especialmente en el recién llegado al hogar y prestamos menos atención a nuestr@ chic@. Hay que rectificar a tiempo y saber ir encontrando poco a poco esos momentos solo para los dos.

7. Nada de discusiones delante del bebé


Aunque pensemos que no entienden nada, lo cierto es que lo perciben todo, especialmente momentos de nervios, tensión y estrés que suele ser propios de esta etapa como primerizos. No dejaros llevar por el cansancio acumulado, hablad las cosas con tranquilidad y jamás hagáis a vuestros hijos testigos de un encontronazo por insignificante que os parezca.

Es importante evitar discutir delante de los niños (Shutterstock).

Es importante evitar discutir delante de los niños (Shutterstock).

8. Escuchar lo mucho que todo el mundo quiere opinar sobre vuestra forma de criar a los hijos

Cuando nos estrenamos como papás y mamás solemos ser más permisivos y dejamos que nuestros allegados opinen sobre qué hacemos mal o bien –normalmente solo se fijan en lo negativo, tienen unas lentes especiales para ello… Debemos parar a tiempo esas voces que vienen de fuera y que nada saben realmente de lo que puede ocurrir entre vosotros y de los que queréis inculcar a vuestro retoño.

1 Comentarios
  • Marian

    Responder

    Cada niño es distinto, hay que disfrutarlos y disfrutar de cada momento

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